lunes, 25 de enero de 2016

SISTEMA LANCASTERIANO



·         SISTEMA  LANCASTERIANO.
LAS ESCUELAS LANCASTERIANAS
La guerra de independencia no tuvo un fin netamente productivo, ya que “los efectos secundarios que acarreó consigo afectaron  seriamente la organización docente y la actividad educativa de aquellas épocas en las que además se hacía notar claramente el dominio laico sobre esta; sin embargo  carecía de jefes o autoridades eclesiástico-educativas y esa la razón de la decadencia, incluso, las instituciones de carácter privado, cayeron en esta crisis ya pesar de que el gobierno tomo la directiva y sustento de estas escuelas su mala administración evitó que tuvieran éxito. Por lo anterior se da a entender que la transición después de la independencia era muy difícil.
La mayoría de instituciones ya habían perdido interés en la educación, otras ya habían cerrado y era prácticamente imposible fundar una escuela pese al dilema.
Los  nuevos ideales que se mantuvieron en esa etapa produjeron nuevas y oportunas instituciones debida en su mayor parte a la iniciativa privada. El sistema lancasteriano o de enseñanza mutua fue inventado o adaptado por los ingleses Bell y Lancaster  para darle solución a la falta de maestros. La organización de esta escuela consiste en que el maestro, en vez de ejercer las tareas de instructor seleccionaba a los alumnos más aventajados “Los monitores” los cuales transmiten los conocimientos a los demás niños, por otro lado, el maestro solo se limitaba a vigilar la marcha del aprendizaje y mantener la disciplina. A su vez, cada monitor tenia de 10 a 20 discípulos. Además de los monitores hay un Inspector encargado de vigilar a los monitores, de los útiles y de decirle al maestro de quienes son los merecedores de premio. Y la disciplina se impartía a base de severos castigos y premios.
La organización de la escuela estaba contemplada en 3 aspectos fundamentales: Material y mobiliario escolar, táctica y disciplina: maestros, monitores y herramientas como orejas de burro, cuadros de honor y cuadros negros
La compañía lancasteriana en México, quedo fundada el 22 de febrero 1882 y entre sus creadores están Manuel Condoniú, Agustín Buenrostro, entre otros. A la primera escuela lancasteriana ya con el prefijo “Compañía” se llamo “El sol”, ubicada en el edificio de la extinguida inquisición, la segunda estaba ubicada en el convento de los betlemitas y tuvo el nombre de “filantropía”, mas tarde le fueron donados otros ex conventos y se dio más apoyo a esta compañía cuando José M. Tornell asumió la presidencia de esta. Tal fue el éxito de esta que fue contemplada con carácter oficial por la Dirección General de Instrucción Pública en toda la nación.
Una de las características del sistema lancasteriano es que además de impartir una educación a los alumnos indirectamente, y con ayuda de los inspectores es como funciono también como escuela Normal ya que los monitores se convertían en maestros. A este aspecto se le llamo Escuela Normal Lancasteriana.
Con el tiempo se intentaba lograr que la formación de los maestros fuera lo más completa posible, siendo cada vez más intensa y en poco tiempo transformaron los métodos lancasterianos.
Hasta el año 1869 todo marchaba bien, pero fue un año después cuando comenzó a decaer rápidamente puesto que se estaba considerando ineficaz porque al paso del tiempo no podía ser acomodado a los progresos de la ciencia pedagógica. A esto el gobierno, como el municipio comenzó a fundar y sostener mejores escuelas primarias adaptables al cambio y adelantos de la época. En 1890, después de 68 años de existencia y de aportaciones, fue disuelta La Compañía Lancasteriana. Aun extinta, este método fue criticado pues, se partía de ello para fundar un mejor tipo de educación y se decía entre los comentarios más importantes se comentaba: La disciplina era excelente, pero falta el factor más importante, la dirección de un maestro cariñoso y verdadero psicólogo. Los monitores tenían un mando precoz, se enorgullecían, se volvían déspotas hasta en su familia en fin… no entendían el espíritu de lo que tenían que enseñar, debilitaban a los niños todo sentimiento de independencia de carácter exigiendo una obediencia ciega.
A partir de estas críticas es como también se dio cuenta de la gran e insustituible importancia de la obra lancasteriana, ya que:  
Primera institución que pese a la crisis educativa pos-independencia se preocupo por el grave y delicado problema de la enseñanza primaria popular. Dio a conocer la importancia y el potencial que tiene y a lo que puede llegar el sector privado. La relación entre religión y política, se puede impartir de manera tolerante en una misma situación educativa y a favor de la enseñanza libre.

EDUCACIÓN EN LA NUEVA ESPAÑA



·         LA  EDUCACIÓN  EN LA  NUEVA  ESPAÑA.

La educacion en la nueva españa


La educación en la Nueva España 
La educación durante la época colonial, era exclusiva para ciertos sectores de la población, las mujeres se enfocaban solamente en el hogar. Los estudiosuniversitarios se dividían en la rama de la teología y la de la minería y la universidad era propiedad de la Iglesia. 
Los oficios eran aprendidos en la práctica y eran realizados por las castas, puesto que lospeninsulares y los criollos estudiaban en la universidad. 
La influencia de la reforma Protestante en la educación novohispana 
La reforma protestante dividió a los cristianos, lo cual trajo unaruptura para la Iglesia católica. Las autoridades decidieron ser muy duros con cualquiera que dudara de la religión, se creó la santa inquisición y nuevas órdenes religiosas para divulgar las ideascatólicas. A partir de 1545, llegaron esas órdenes religiosas a evangelizar Nueva España. Los jesuitas (la Compañía de Jesús) eran los encargados de la educación en Nueva España y tenían los programas másrigurosos, las clases altas eran las que recibían esta educación y los que egresaban de estos colegios ocupaban puestos en el gobierno. 
Los jesuitas se hicieron autónomos y por ello fueronexpulsados de los territorios Iberoamericanos, esta congregación se fue al exilio a Roma, pero desde allá siguieron influyendo en el continente americano. 
La educación en el México independiente.
A pesarde las prohibiciones de la inquisición, los libros de los revolucionarios franceses llegaron a la Nueva España y cautivaron a los criollos ilustrados que poco después serian los precursores delmovimiento de independencia, como Miguel Hidalgo y José María Morelos y Pavón.
Ya independiente México, la igualdad, libertad, protección de la propiedad y el derecho al trabajo fueron ideales delnuevo país. Pero para liberales y conservadores la educación era indispensable.


http://www.buenastareas.com/ensayos/La-Educacion-En-La-Nueva-Espa%C3%B1a/3521024.html

EDUCACIÓN EN MESOAMÉRICA



·         EDUCACIÓN  EN  MESOAMÉRICA

                             
En el vasto territorio de lo que hoy es México, desde el segundo milenio, antes de nuestra era, hasta el año 1519, se desarrolló la excepcional civilización mesoamericana, compuesta de una gama de culturas originales: la olmeca, la maya, la mixteca, la teotihuacana, la azteca y la tolteca. En la parte más elevada de la región cultural, como simbólica pirámide natural, se encontraba el Valle de Anáhuac o de México, corazón de Mesoamérica. Las aguas atrapadas entre una cadena de volcanes formaron cinco lagos de poca profundidad, en torno a los cuales se asentaron diversos grupos humanos, en épocas distintas. 


Los mexicas, procedentes del norte, del mítico Aztlán, llegaron tardíamente a la meseta central, por lo que tuvieron que aceptar la supremacía de Azcapotzalco, aunque no por mucho tiempo. En menos de 50 años, la "Serpiente de Obsidiana" dominó a los antiguos amos y estrechó sus anillos en torno a la Triple Alianza con Texcoco y Tacuba, que dividiría el Valle en tres esferas de influencia. El espíritu inicial cambió rápidamente, y en realidad el emperador mexicano era quien predominaba sobre los otros dos. 

Con el tiempo, la zona de influencia azteca habría de extenderse hasta el sur, a la región maya y más allá. Así, México-Tenochtitlán desplegó un orgulloso señorío sobre las aguas: el soberano azteca se convirtió en sinónimo de poder y dominio. Los tributos de los pueblos circunvecinos se desbordaron sobre la ciudad. De afianzar la hegemonía económica y comercial se encargaron los pochtecas, cuyas caravanas recorrían, infatigables, miles de kilómetros de territorios altos y bajos, selváticos y semidesérticos por igual. Lujo y riqueza colmaron el Imperio, régimen teocrático y militarista que se pregonaba heredero de la milenaria cultura tolteca. Nunca antes los mesoamericanos habían sido testigos de tal esplendor.





Los aztecas no sólo se preocuparon de expandir sus dominios, sino que, deliberadamente, también reescribieron su pasado histórico; destruyeron (por indignos) los documentos relativos a los antecedentes tribales y construyeron la nueva historia, tal como la conocemos hoy. Con ello, elaboraron lo que antropólogos y sociólogos contemporáneos llaman el "mito fundacional" del poderío tenochca: el Sol, representado por el águila, al posarse sobre el nopal marcaba el lugar donde debía establecerse México-Tenochtitlán, y señalaba a sus habitantes como el pueblo elegido para cumplir una misión cósmico: mantener vivo al Astro Rey. No imaginaban los pueblos mesoamericanos que la vida que conocían llegaría a su fin y que ellos serían parte esencial de un nuevo pueblo.


Para hablar de la educación pública en México, es necesario remontarnos hasta las sociedades nómadas en las que se tenían conocimientos precarios que eran transmitidos para la sobrevivencia de aquellas culturas como la caza, pesca y la recolección.

           Los aspectos educativos no sistemáticos se fueron formalizando a partir de la sedentarización de los pueblos (chichimecas y nahuas). Los conocimientos impartidos iban desde la escritura, pasando por las matemáticas, hasta la astronomía, incluyendo aspectos religiosos y rituales.

                Las culturas nahua y maya sobresalieron en la formalización de la educación, pero fueron los aztecas, en su etapa más tardía, quienes se organizaron y sentaron las bases para crear la educación pública (calmécac y tepochcalli).





Las culturas como la zapoteca, la maya o la teotihuacana no transmitían sus conocimientos y formaban las conciencias de su población infantil y juvenil por medio de la escuela. Mas aún, no es verosímil, que pueblos mucho más antiguos como el olmeca, hayan carecido de instituciones dedicadas a transmitir el conocimiento e inculcar los valores y las tradiciones a los hijos.

Los conquistadores investigaron las formas de vida, creencias, instituciones e historia mexicas y registraron la información en español, en letra latina. Por su parte los indígenas aprendieron el sistema fonético latino y lo utilizaron para transcribir al papel su historia y sus tradiciones en su propia lengua. A partir de estos escritos conocemos con un poco de detalle la vida mesoamericana.

El culto a los dioses iba ligado al trabajo, un trabajo en el que se instruía al ser humano, con discursos elaborados, a partir del nacimiento y hasta el momento en que el cadáver era despedido de los suyos en los ritos mortuorios, entendiéndose que, para los mexicas, el alma del niño y el cuerpo del difunto estaban capacitados para escuchar y atender lo que se les decía en aquellas floridas piezas de oratoria. 


El maestro cumplía un papel protagónico en la sociedad, y era un personaje de gran aprecio en la sociedad mexica. Los Tlamitinime eran los maestros que humanizaban los rostros, que era la manifestación de un yo que se ha ido adquiriendo y desarrollando por la educación. Pensaban que con la educación se hacían los sabios, los rostros ajenos y se humanizaba el corazón de la gente. Con el espejo que les ponían delante para hacerlos cuerdos y cuidadosos, se les daba a su personalidad. Se llamaba la Ixtlamachiliztli, a la acción de dar sabiduría.

En cuanto a la formación del niño y la niña mexica, eran consagrados unos a la preparación militar y otros a los estudios de la ciencia y el sacerdocio. A los niños varones, desde pequeños, los padres procuraban llevarlos al maestro del Calmécac o el Tepochacalli, para inscribirlos y prometerlos en cualesquiera de las dos escuelas. Con objeto de que llegado el momento entrasen a ellas después de los ocho años. Los hijos de los nobles iban al Calmecac para consagrarlos a Quetzalcóalt y al estudio que los prepararía para el sacerdocio y puestos elevados de administración pública y jurídica. Era vida de penitencias rigurosas, de ayunos y renunciamientos.

Los consagrados a Tezcatlipoca en el Tepochcalli, en donde básicamente se entrenaba a los jóvenes para la guerra, llevaban una vida menos rigurosa. Pero si algún estudiante se distinguía, podía pasarse al Calmecac.


El Tepochcalli ("casa de jóvenes") era la escuela a la que iban casi todos los plebeyos. Eran muy numerosos, pues se dice que existían diez o quince en cada barrio.

El Calmécac (“lugar de la hilera de casas”) era la escuela destinada a la nobleza, aunque no en forma exclusiva.  Estas escuelas no eran tan abundantes, pues solo había siete en la ciudad.

La disciplina y el contenido de la educación en el Calmécac eran muy distintos a los del telpochalli. En ambas escuelas se tomaba en cuenta, desde los primeros años, la posición que el individuo ocuparía como adulto en la sociedad. La educación tenía como propósito fundamental, formar la personalidad del individuo, lo cual se expresaba en lengua náhuatl como "in ixtli, in yollotl", "alcanzar el rostro y el corazón".

El noble iba a prepararse en todos aquellos campos que le permitieran actividades de dirección. Lo primero era la educación en el campo del mando político. Los nobles aprendían a regir, y en su preparación ocupaba un lugar muy importante la retórica, como es obvio en un pueblo al que los discursos emocionaban hasta las lágrimas. También se incluían las actividades de alta tecnología, entre ellas la construcción de obras hidráulicas o monumentales, actividades en que las fuentes señalan a los más altos personajes. En materia religiosa era fundamental el manejo de los cómputos calendáricos, entre los que destacan dos ciclos: el de 365 días, de carácter agrícola religioso, dividido en 18 "meses" en los que quedaban distribuidas las principales fiestas del culto, y el de 260 días, adivinatorio.

En el telpochcalli, aunque la educación religiosa era muy importante, se hacía hincapié en el trabajo y en las actividades militares. Esto tenía también el carácter de beneficio para la colectividad.

Los niños, desde edad temprana participaban en los combates. Eran los encargados de cargar el matalotaje de los guerreros, en la medida de su vigor físico. Con frecuencia un militar experimentado, persona hábil escogida por el padre del menor, le servía como instructor en el campo de batalla, mientras el niño actuaba como su ahijado o escudero. Los novatos veían la lucha desde lugares seguros; pero su afán aventurero y su deseo de iniciar el ascenso jerárquico los impulsaba a lanzarse, en grupos de tres, cuatro o cinco, a sorprender a algún enemigo en desventaja. Si podían dominarlo, capturándolo vivo, obtenían su primera posición prestigiosa y pedían que se les cortara un mechón de pelo que, como señal infamante, llevaban los que nunca se habían distinguido en el combate. Su peinado sería ahora diferente, honorífico: se les rapaba toda la cabeza, con excepción de un mechón que caía sobre una de las orejas. Ya no volverían a ser simples cargadores en la guerra, y tendrían autoridad como maestros de sus compañeros más jóvenes. Sin embargo, no se les permitía atrapar otra vez en grupo a un enemigo; la siguiente acción guerrera debía ser una proeza individual. Se les decía que si la captura del enemigo se realizaba de nuevo en grupo, les dejarían crecer un mechón sobre la otra oreja, lo que no era muy atractivo en los varones, pues era éste un peinado femenino.


 La diferencia de educación de los niños plebeyos y los nobles, estaba en razón directa de las responsabilidades y privilegios que tendrían los estudiantes en su vida adulta. En primer lugar, había una gran continuidad en la especialidad familiar de trabajo: por regla general, existía la rigidez de la herencia paterna en el desempeño de las profesiones, y buena parte de la transmisión de los oficios era una actividad educativa doméstica.

En cuanto a la educación formal, había una enorme distinción en cuanto al rigor disciplinario del telpochcalli y el calmécac. El niño plebeyo, al tener que auxiliar a su familia desde edad muy temprana en las actividades económicas, entre ellas las agrícolas, tenía más facilidad para entrar y salir con frecuencia del templo-escuela. Llegado a la madurez sexual, el joven tenía ciertas libertades, como la de pasar ocasionalmente la noche fuera del templo.

En cambio para el niño noble la vida era muy dura: en primer lugar, al menos en el plano normativo e ideal, tanto la muchacha como el joven nobles eran castos. La virginidad, incluida la masculina, era muy apreciada entre los mexicas, y una de las virtudes que se estimaban en el guerrero era su alejamiento de la carnalidad. Los jóvenes y las doncellas nobles vivían encerrados en sus escuelas, sometidos a una estricta vigilancia. Si algún muchacho era sorprendido en aventuras amorosas, se le chamuscaban los cabellos, se le lanzaba a la calle y nunca más podía volver con sus compañeros de escuela.

 En cuanto al trato de los niños nobles en las escuelas, las fuentes documentales dicen que los alimentos que les llegaban de sus casas no eran entregados específicamente a un destinatario familiar, sino que se distribuían entre todos, arrojándoles la comida para que aprendieran a ser humildes.

La diferencia en el trato iría a ser un argumento más que los nobles esgrimirían para ejercer las actividades directrices de la sociedad, y a partir de ellas, para gozar de una vida adulta privilegiada. Ostentaban sus poderes y prerrogativas justificándolos por distintas vías: el ser descendientes de un dios patrono, Quetzalcóatl, que les había legado la función del mando; el pertenecer a linajes de hombres que, supuestamente, habían cumplido sus obligaciones con responsabilidad, habilidad y moralidad extremas a través de todas las generaciones, y en tercer lugar, precisamente, el haber sido educados en el rigor los nobles y en la ligereza los plebeyos. 


No había un solo niño que no tuviera la obligación de ir a la escuela. La enseñanza se daba a todos los miembros de la sociedad como un derecho y una obligación comunales. La obligación quedaba reforzada ideológicamente por medio de las creencias religiosas. Se creía que todo recién nacido que no era llevado al templo-escuela estaba en un grave peligro de perder la vida, pues carecía de la protección del dios tutelar. Era una especie de "inscripción" religiosa, basada en la creencia de que el individuo tenía varias almas, que era posible desprenderse de porciones de ellas y que las porciones quedaban comunicadas entre sí. El niño era llevado ante los sacerdotes del templo-escuela, que lo recibían en nombre del dios tutelar. Como los sacerdotes no podían quedarse al cuidado del recién nacido, lo devolvían a sus padres, pero retenían como prenda unas cuentas en las que se creía que estaba depositada una porción del alma de la criatura. En esta forma, a la distancia, el niño era protegido por el dios de su templo en tanto que llegaba a la edad apropiada para ingresar en calidad de sacerdotillo. El escolar encontraba en el templo una organización jerárquica. Había estrictas reglas de ascenso que permitían a los más dedicados ir alcanzando sitios que los iniciaban a una vida adulta también jerarquizada. Salían a la edad del matrimonio. La sociedad mexica, preocupada, como muchas otras sociedades militaristas, por la reproducción de sus miembros, daba un alto valor a la constitución de la familia. 

La forma normal de dejar la escuela era la solicitud del permiso para casarse. El celibato era muy mal visto, a menos de que se renunciara a la formación de una familia para hacer una carrera de maestro-sacerdote. En el ritual de salida se repetía el modelo de la dedicación a la escuela: se dejaba como prenda un hacha de piedra, y se creía que en ésta quedaba una parte del alma del antiguo alumno. Era señal de que, aunque casado e independiente, el hombre continuaba espiritualmente, para siempre, como uno de los sacerdotes de aquel templo.

La escuela femenina o Ichpochcalli ("casa de doncellas"), dedicada a distintos dioses, donde todas las doncellas de doce y trece años, a las cuales llamaban "las mozas de la penitencia", vivían en castidad y recogimiento, como doncellas diputadas al servicio de Dios, las cuales no tenían otro ejercicio que barrer y regar el templo, y hacer cada mañana de comer para el ídolo y para los ministros del templo, de aquello que se recogía como limosna. Entraban estas muchachas con el cabello corto, y desde que entraban dejaban crecer el cabello.


Era más mencionado el Cuicacalli ("casa-del canto"), al que iban los alumnos diariamente, desde su escuela, a recibir instrucciones de canto y danza. Estas actividades sobrepasaban una preparación puramente artística. El canto y la danza eran considerados en aquel tiempo formas muy elevadas de culto religioso, y el canto, en particular, una vía de transmisión del conocimiento, sobre todo el histórico.

El Cuicacalli era también la institución que introducía al individuo al trabajo comunal. Allí se distribuían a los alumnos, desde niños, las actividades tributarias: la siembra de los campos de beneficio colectivo, el batido de lodo con los pies para hacer adobes, la participación en la construcción de obras públicas.


Retórica: Arte y técnica de hablar y escribir con eficacia y corrección para lograr convencer al público o lector, provocar en él un sentimiento determinado o deleitarlo.
Verosímil: Que parece verdadero y cierto. Increíble, inverosímil.
Alpaca: Es uno de los cuatro camélidos sudamericanos. Este animal no existe en estado salvaje, al igual que la Llama, es una especie doméstica creada por la interferencia del hombre. Algunos científicos estiman que es una raza del Guanaco, otros reconocen la posibilidad que provenga de una especie propia.
No se sabe cual civilización implementó la cría de la Alpaca, sólo que fue mucho antes que los españoles llegaran a las Américas, bueno mucho antes de los Incas también. Mientras que en la Llama se favorecía su resistencia como animal de carga, en la Alpaca era su lana el principal interés.
Mortuorios: adj. Relativo a los muertos o las honras fúnebres.
Proeza: Acción de gran esfuerzo y valor. Hazaña, heroicidad.
Matalotaje: Provisión de víveres de una embarcación o una tripulación.
Austin López, A.(1996),  “La enseñanza escolar entre los Mexicas”, en Milada Bazant (coord.). Ideas, valores y tradiciones. Ensayos sobre historia de la educación en México, México, El colegio mexiquense.

Mastache, Alba Guadalupe y Robert H. Cobean (1995), “El México Antiguo” en El México antiguo. Antología de arqueología mexicana, México, SEP.


MAPA MENTAL


·         FUENTES PRIMARIAS  Y SECUNDARIAS (MAPA  MENTAL)

·         EDUCACIÓN  EN  MESOAMÉRICA



TIPOS DE HISTORIA



·         TIPOS DE  HISTORIA(AUTORES)

Historia militar

Esta disciplina examina el pasado del mundo a través del lente de la lucha armada. El combate entre grupos humanos es trazable desde los días de la sociedad prehistórica. Una vez que los seres humanos formaron ciudades-estado y naciones, el combate se convirtió en una parte aún más importante de la historia mundial. Las fronteras internacionales se han formado o destruido como resultado de la acción militar. En los últimos tiempos, la historia militar ha sido muy importante para examinar el estado actual del mundo. La participación global en las dos guerras mundiales es responsable de gran parte del paisaje geopolítico actual.

Historia política

Este campo de estudio se centra en el desarrollo de todo, desde el gobierno local hasta las relaciones internacionales. Examina las formas de gobierno a lo largo de la historia y su desarrollo dentro de un marco nacional e internacional. El activismo, la revolución y la evolución de los distintos procesos gubernamentales son estudiados en la historia política. Las relaciones internacionales también son importantes en esta disciplina. Según G.R. Elton, profesor de Historia Constitucional en Cambridge, la raíz de la materia consiste en examinar cómo los seres humanos se organizan en grupos y se gestionan a sí mismos como conjunto y no como organismos individuales.

Historia social

Este es un método para ver la sociedad en todas sus formas a través de la historia. Una sociedad no es más que un grupo de personas que se une con un propósito, ya sea para iniciar familias, recibir beneficios económicos, para la protección mutua, o debido a una edad, ubicación o género compartidos. El estudio de la historia social examina cómo los grupos sociales, grandes y pequeños, han vivido día a día durante todo el pasado, y cómo los acontecimientos han dado forma a la vida cotidiana. Cómo la vida cotidiana de una sociedad influye en los acontecimientos mundiales también es importante.

Historia religiosa

Esta disciplina examina cómo las religiones mundiales han causando eventos en las partes del mundo donde prevalecían. Este es un buen ejemplo de cómo las diversas disciplinas históricas se superponen entre sí. Un grupo de creyentes puede ser considerado una sociedad. De la misma manera, las reglas impuestas a la gente a menudo están vinculadas a la religión, por ejemplo, cuando el rey o la reina de Inglaterra se convirtieron en cabecillas de la Iglesia Anglicana. De la misma manera, la religión desempeña a menudo un papel importante en el conflicto global. Los historiadores religiosos estudian todos estos eventos sobre la base de los acontecimientos dentro de la iglesia que los inpiró.

Historia de género

La historia de la mujer es una especialidad histórica de reciente surgimiento, vinculada en sus orígenes al movimiento feminista. Suele ser denominada también como historia de género, aunque la pertinencia en castellano de tal denominación es discutida. El inglés gender no parece tener los problemas gramaticales que tiene género en castellano. Sería por tanto uno de los gender studies o estudios de género. También se relaciona con otras disciplinas historiográficas, como la historia social, la microhistoria y la historia de la vida cotidiana.


https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_la_mujer

PENSAR HISTORICAMENTE



·         PENSAR  HISTORICAMENTE
Como intentaré demostrar en las páginas que siguen, las ideas respecto de qué significa pensar históricamente conllevan siempre una perspectiva dada de la historia – y, por lo tanto, varían conforme éstas se modifican. Siendo esto así, el trazado de los diversos posibles sentidos que puede asumir hoy tal expresión equivaldría a la reconstrucción completa de la historia de cómo se ha modificado a través de los siglos la comprensión histórica. Esto, evidentemente, se encuentra fuera del alcance de este trabajo. Podemos, sin embargo, intentar al menos discernir algunos de los distintos sentidos que suelen recurrir en los presentes debates, y que normalmente no se encuentran suficientemente discriminados. Esta falta de una adecuada discriminación conceptual no sólo lleva a deshistorizar dicho concepto sino que resulta en ambigüedades e inconsistencias teóricas. De hecho no es infrecuente observar en los escritos sobre pedagogía histórica oscilaciones entre definiciones que resultan, sin embargo, mutuamente contradictorias. En fin, sin un afán de exhaustividad, se intentará aquí al menos dotar de cierta profundidad histórica a los presentes debates sobre la enseñanza histórica con el objeto último de alertar contra el tipo de inconsistencias antes señaladas. Con este objeto habremos de distinguir tres sentidos en que puede interpretarse la idea del “pensar históricamente”, señalando cuál es el sustrato filosófico específico en que cada uno de ellos hunde sus raíces conceptuales y, finalmente, el tipo de objeciones de las que han sido objeto. Para ello, tomaremos como base lo postulado por Reinhart Koselleck en Pasado futuro, marcando, al mismo tiempo, algunos de los problemas que las hipótesis de este autor plantean para la interpretación de las filosofías modernas de la historia cuando las abordamos desde el punto de vista específico que aquí nos ocupa.


PRESENTACIÓN

DIRECCIÓN DE FORMACIÓN Y ACTUALIZACIÓN DOCENTE
ESCUELA NORMAL EXPERIMENTAL
“Mtro. Rafael Ramírez”
EJIDO NUEVO LEÓN, MEXICALI, B.C.




PANORAMA ACTUAL DE LA EDUCACIÓN BÁSICA EN MÉXICO



PRODUCTO FINAL




Prof. José I. Barba Martínez



Karely Yazbek Peñuelas Borrego



1er semestre


ENERO DEL 2016